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La Hora en Tacna, Perú

A pesar de que en anteriores declaraciones insistía en negar alguna conversación con la empresaria Karelim López en la casa de Breña, el presidente ayer confirmó haberse reunido con ella en su despacho, aunque aseguró que no abordaron algún tema de licitaciones. Analistas coinciden en que no salió bien parado en primera ronda con los medios.

El jefe del Estado, Pedro Castillo, aceptó ayer haber recibido a la cuestionada empresaria Karelim López en su despacho en Palacio de Gobierno. Esta posición la señaló en la segunda parte de la entrevista que tuvo con CNN, aunque resaltó no haber tratado temas relacionados a los contratos presuntamente irregulares.

“Sí, vino al despacho, la recibí, pero nunca se trató (algún contrato)”, comentó con el medio internacional.

Esta versión se aleja de la que dio anteriormente en otros medios de comunicación en la que buscaba desligarse de mantener una relación amical o laboral con ella, y el de negar encuentros en la casa del pasaje Sarratea, en Breña, donde la captaron visitando.

El presidente confirmó también haberse reunido en la sede de Gobierno con el gerente general de Petroperú. “Con el señor Hugo Chávez se ha venido coordinando el trabajo que tiene que ver con el rescate de los pozos petroleros”, enfatizó. Agregó que nunca se conversó sobre algún beneficio en el proceso de compra de biodiésel.

El periodista le preguntó también sobre Samir Abudayeh Giha, dueño de Heaven Petroleum Operators (HPO), uno de los involucrados en las presuntas irregularidades en las licitaciones, pero el mandatario remarcó que tampoco se conversaron temas de negocios porque no es el sector encargado de ello. “Nunca se trató temas como estas licitaciones, estas negociaciones no tendría por qué hacerlas, hay un sector que está a cargo y hay que hacerse las cosas transparentemente”, sostuvo.

Niega entregar mar

El mandatario al ser preguntado sobre si en algún momento dijo en Bolivia estar a favor de que se le dé acceso al mar, confirmó que sí, pero que esa idea la dijo antes de ser candidato presidencial.

No obstante, admitió que aún mantiene esa idea, pero recalcó en la entrevista que no impondrá esta medida, sino que la consultará a la población si está de acuerdo o no.

“Le consultaremos al pueblo, para eso se necesita que el pueblo se manifieste. (…) ¿Qué pasaría si los peruanos están de acuerdo? Yo me debo al pueblo, jamás haría algo que el pueblo no quiera. (...) No estoy diciendo que le voy a dar el mar a Bolivia”, reiteró Castillo.

Por otro lado, Castillo reafirmó que la Constitución requiere cambios, pero descartó hacerlo por vías inconstitucionales.

“Yo he sido elegido con esta Constitución, no voy a quebrar ni el espíritu del pueblo, pero tampoco voy a quebrar la normatividad vigente”, manifestó.

Los tropiezos

Tras la primera ronda de entrevistas, el presidente dejó más preocupaciones que aciertos. El analista político Jeffrey Radzinsky asegura que su discurso no ha cambiado mucho en comparación del que tuvo en la campaña electoral de los comicios generales del 2021. “El presidente no ha mostrado sustancias ni contenidos, ni sobre equipos y sus objetivos”, lamenta.

El analista político Eduardo Ballón sostiene que se evidenciaron “los vacíos y la carencia del proyecto del mandatario” sobre su visión del país. “El presidente se revela como un dirigente sindical con una mirada a corto plazo”, mencionó. Sobre la Asamblea Constituyente, refleja que no tiene una carta bajo la manga aparte de recurrir al Tribunal Constitucional. “Por lo menos debes reemplazarla con alguna propuesta”, indica Ricardo Sifuentes, experto en comunicación política.

Sin iniciativas destacables

Radzinsky refiere que el mandatario ha tenido respuestas muy escuetas “y regresa siempre al tema del pueblo, de que vamos a convocar, hace un llamado, pero no ha profundizado”. Agrega que, a pesar de que en anteriores gobiernos también se dieron designaciones irregulares, “la cantidad de escándalos ahora es mayor”, porque “no muestra un norte”.

Sifuentes cuestiona la posición de Castillo al tratarse de justificar diciendo que no fue preparado. “Sagasti decía eso, pero dentro de un marco de actuación responsable y designaciones acertadas. En cambio, lo dicho por Castillo parece que es su idea fuerza y es interpretado como alguien que ofende con su falta de preparación”, dice.