
Entre arengas de repudio, el candidato de Renovación Popular lanzó polémicas propuestas como el "DNI para nonatos" y la descentralización de impuestos mineros, mientras lidera una intención de voto profundamente fragmentada.
La "Ciudad Blanca" no fue tan blanca para Rafael López Aliaga. En su reciente visita de campaña para las elecciones presidenciales de 2026, el líder del partido celeste vivió momentos de tensión en los exteriores del Teatro Fénix, donde un grupo de ciudadanos lo recibió con gritos de "Porky corrupto" y "fuera de Arequipa".
El reclamo social y la deuda con el Estado
El rechazo no fue gratuito. Los manifestantes increparon al exalcalde de Lima por su falta de apoyo a las víctimas de las protestas sociales de 2022-2023 y recordaron sus millonarias deudas coactivas con el Estado. "Viene a ofender la dignidad de los arequipeños este personaje que llama terroristas a quienes luchan por justicia", exclamó uno de los opositores durante el mitin.
López Aliaga, fiel a su estilo, no se quedó callado. En su discurso, minimizó las protestas calificándolas como un "piquetito de un partidito" y lanzó un dardo al fujimorismo: "No me gusta ya el jugo de naranja", dijo, tras escuchar arengas que vinculaban su movimiento con la agrupación naranja.
Promesas polémicas: DNI desde el vientre
Dentro de su plataforma electoral, López Aliaga lanzó una propuesta que ha encendido el debate jurídico: entregar DNI a los bebés en etapa de gestación.
"Desde el vientre de su madre son ciudadanos. Derecho del niño por nacer", sentenció, aunque no detalló cómo modificaría el marco legal actual de la RENIEC, que entrega el documento de identidad solo tras el nacimiento.
Propuestas económicas y minería
En una región clave para el sector extractivo, el candidato propuso una reforma en el pago de impuestos:
Impuesto Minero: Sugirió que las empresas mineras paguen el 50% al MEF y el otro 50% directamente a la zona de influencia.
Agua y Sedapar: Prometió "agua de emergencia" para los sectores sin zonificación, calificando el actual marco jurídico como "maldito" por condenar a la población a vivir de manera inhumana.











