
En un sorpresivo comunicado, el ciudadano chino calificó de “maliciosas” las acusaciones en su contra y responsabilizó a su personal de seguridad por la filtración de los videos. En el Congreso, el debate sobre la vacancia presidencial no pierde fuerza.
El empresario chino Zhihua Yang emitió un pronunciamiento público con el objetivo de frenar la tormenta política que lo vincula al presidente de la República, José Jerí. En el documento, Yang negó tajantemente haber solicitado favores al mandatario o que este haya intercedido en procedimientos estatales a su beneficio, calificando los cuestionamientos como "afirmaciones maliciosas".
Sincronización de versiones
Lo que más ha llamado la atención de los analistas políticos es el giro en la narrativa del empresario, la cual ahora coincide plenamente con la última hipótesis sostenida por el jefe de Estado. Yang afirmó que los encuentros registrados en el local de la calle Capón se realizaron "sin ningún tipo de coordinación previa" y aseguró que en ellos "no se trataron temas comerciales".
Esta nueva postura contradice directamente las declaraciones previas de sus propios exabogados, quienes en días pasados habían sugerido que existió una insistencia para concretar las reuniones. Este cambio de discurso ocurre en una semana donde el empresario ha cambiado de defensa legal por tercera vez, lo que para muchos sectores de la oposición sugiere una estrategia de "sincronización" con la versión de Palacio de Gobierno.
El origen de los videos y las filtraciones
Respecto a las imágenes que desataron el escándalo, Zhihua Yang ofreció disculpas públicas por el comportamiento de su personal de seguridad. El empresario responsabilizó a sus escoltas de haber actuado "al margen de la ley" al proporcionar grabaciones de las cámaras de videovigilancia a terceros sin su consentimiento. Con esta declaración, Yang busca cerrar el capítulo sobre el origen de las filtraciones que pusieron en evidencia sus vínculos con el mandatario.
El Congreso mantiene la presión
Pese al esfuerzo del empresario por desvincularse de actos de tráfico de influencias, el clima en el Poder Legislativo se mantiene tenso. Las "coincidencias" entre las versiones de Jerí y Yang no han logrado disipar las dudas de diversas bancadas.
Mientras el entorno presidencial intenta dar por cerrada la controversia, en el Congreso de la República el debate sobre la vacancia presidencial sigue vigente. Sectores de la oposición argumentan que las contradicciones iniciales y los nexos con un empresario investigado son causales suficientes para continuar con el proceso de control político.











