
El candidato presidencial George Forsyth promete derogar leyes impulsadas por su propia bancada, mientras que el gobernador Jorge Pérez exige la renuncia del mandatario ante cuestionamientos personales.
Lo que debería ser un frente unido de cara a los próximos comicios se ha convertido en un escenario de confrontación abierta. El partido de gobierno, Somos Perú, atraviesa una profunda crisis interna luego de que dos de sus figuras más visibles, el candidato presidencial George Forsyth y el gobernador regional de Lambayeque, Jorge Pérez, lanzaran duras críticas contra la labor del actual presidente de la República, José Jerí.
Forsyth contra el legado legislativo de su partido
En sus recientes actividades proselitistas, George Forsyth ha sorprendido al electorado con una postura marcadamente crítica hacia el marco legal vigente. El candidato presidencial aseguró que, de obtener el triunfo, su primera gestión será la derogación de diversas leyes penales aprobadas recientemente por el Congreso de la República.
La controversia radica en que varias de estas normas contaron con el respaldo directo de la bancada de Somos Perú y fueron promovidas por el propio José Jerí antes y durante su mandato. Con este anuncio, Forsyth intenta desmarcarse de las políticas de su propia agrupación, generando una evidente contradicción entre las promesas de campaña y el accionar del partido en el poder.
Gobernador de Lambayeque: "¡Váyase, señor!"
Por otro lado, la tensión alcanzó su punto máximo con las declaraciones de Jorge Pérez. El gobernador de Lambayeque no ocultó su malestar por el manejo de la agenda presidencial, centrando sus críticas en las presuntas "reuniones clandestinas" del jefe de Estado.
Durante un evento oficial en el norte del país, Pérez fue tajante al señalar que los asuntos personales y las visitas familiares del mandatario han pasado a ocupar un primer plano en detrimento de los intereses regionales. "No vamos a permitir que el presidente esté en sus situaciones personales y nos deje ese legado a la región", manifestó la autoridad regional.
En un tono inusualmente severo para un correligionario, Pérez instó a Jerí a dar un paso al costado si no puede priorizar la gestión pública: "Las visitas familiares y amicales deben estar en segundo plano; en primer plano tiene que estar la región, y si no puede, ¡váyase, señor, no puede estar en el Estado peruano!".
Un panorama incierto
Este doble cuestionamiento desde el corazón de Somos Perú debilita la figura presidencial a pocos meses de las elecciones y evidencia una falta de cohesión en la estrategia oficialista. Mientras Forsyth busca atraer votos distanciándose del actual gobierno, Pérez refleja el descontento de las regiones que sienten que el Ejecutivo ha perdido el rumbo en medio de escándalos personales.











