
El exministro Walter Ayala interpuso el recurso ante el Ministerio Público por presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias. El mandatario admitió que fue un "error" el lugar del encuentro, pero minimizó las acusaciones.
El panorama político se convulsiona tras la formalización de una denuncia penal contra el presidente de la República, José Jerí Oré, por su presunta implicación en actos de corrupción vinculados al ya denominado caso “Chifagate”. La acción legal fue presentada por el exministro del Interior, Walter Ayala Gonzales, ante el Área de Enriquecimiento Ilícito y Denuncias Constitucionales del Ministerio Público.
La denuncia imputa al mandatario los presuntos delitos de cohecho pasivo propio y tráfico de influencias en agravio del Estado peruano. El eje de la acusación se centra en una reunión secreta y extraoficial que Jerí habría mantenido el pasado 26 de diciembre de 2025 con el empresario chino Zhihua Yang en un restaurante chifa de la capital.
Una cita bajo sospecha
Según el documento fiscal, el encuentro se produjo en horario nocturno y bajo condiciones de extrema reserva. Se detalla que el presidente Jerí habría utilizado una capucha para ocultar su identidad, evadiendo deliberadamente los protocolos oficiales de transparencia y los canales institucionales obligatorios, como la Cancillería o las delegaciones diplomáticas.
El empresario involucrado, Zhihua Yang, vinculado a sectores estratégicos como la construcción, la importación e hidroeléctricas, es señalado como pieza clave en estas presuntas maniobras corruptas que han generado una ola de indignación en la opinión pública.
La defensa de Jerí: "Un presidente en movimiento"
Frente al escándalo, el presidente José Jerí intentó restar importancia al suceso. En declaraciones recientes, se definió como un mandatario "en constante movimiento" que prefiere el contacto directo con la ciudadanía fuera de los despachos oficiales. No obstante, reconoció la falta de tacto en la elección del recinto.
"Admito el error, que no fue en una hora adecuada porque tenemos el tufillo de un expresidente", manifestó Jerí, haciendo una velada referencia a la gestión de Pedro Castillo, aunque rechazó tajantemente cualquier comparación con el líder golpista. El mandatario justificó su presencia en el chifa alegando que se enmarcaba en las celebraciones por el Día de la Amistad Perú-China, aunque no pudo precisar los temas abordados ni los antecedentes del empresario Yang.
Presión política y fiscal
La respuesta del Ejecutivo no ha sido suficiente para calmar las aguas en el Legislativo. La Comisión de Fiscalización del Congreso ya ha solicitado un informe detallado sobre la cita clandestina. Por su parte, Jerí aseguró que presentará sus descargos por escrito en los próximos días.
La denuncia de Walter Ayala coloca al gobierno interino en una situación de alta vulnerabilidad. De prosperar las investigaciones en la Fiscalía, la transparencia de la actual gestión quedaría seriamente cuestionada, en un momento donde la integridad de los altos funcionarios es mirada con lupa por la ciudadanía.











