
La falta de perfil turístico y la ausencia de visas vigentes fueron las causas principales. El uso de sistemas de información avanzada permitió identificar riesgos de seguridad en el principal terminal aéreo del país.
En un balance orientado a fortalecer el orden interno, la Superintendencia Nacional de Migraciones informó que, durante el año 2025, un total de 1,329 ciudadanos extranjeros fueron impedidos de ingresar al Perú a través del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. La medida responde a una vigilancia más estricta en el primer punto de control migratorio para garantizar la integridad del sistema nacional.
El superintendente nacional, Alberto Balladares, destacó que estas acciones no solo protegen la seguridad frente a eventuales riesgos, sino que aseguran que el flujo de visitantes cumpla estrictamente con la normativa vigente. “Garantizamos el orden desde el momento en que el pasajero pisa territorio nacional”, señaló la autoridad.
Radiografía de las inadmisiones
De acuerdo con las estadísticas oficiales, las causas por las cuales se denegó el ingreso son variadas, destacando la falta de coherencia en los motivos del viaje. El desglose de los motivos recurrentes es el siguiente:
No cumplir con el perfil de turista: 44 %
Falta de visa obligatoria: 22.2 %
Pasaporte vencido: 17.1 %
Seguridad nacional y orden público: 4.6 %
Falta de documento de viaje: 3.5 %
Los ciudadanos inadmitidos procedían principalmente de países como Colombia, Venezuela, Estados Unidos, China, Ecuador y República Dominicana, entre otros. Cabe precisar que la inadmisión no constituye una detención por delito, sino un incumplimiento administrativo que obliga al pasajero a retornar a su país de origen en coordinación con su aerolínea.
Tecnología y control secundario
El proceso de exclusión no es aleatorio. Cada inspector migratorio realiza una rigurosa evaluación que incluye el descarte de alertas internacionales y un control secundario en casos sospechosos. Para ello, Migraciones emplea herramientas de alta tecnología como el Sistema de Información Avanzada de Pasajeros (APIS), el cual permite cruzar datos en tiempo real con la Interpol y la Policía Nacional del Perú (PNP).
Como medida estándar de biometría, a cada extranjero se le capturan las huellas dactilares y la fotografía digital, permitiendo que el sistema detecte alertas migratorias activas de forma inmediata.
Fiscalización en regiones
El trabajo de control no se limita a la capital. En un esfuerzo articulado con la PNP, Migraciones ha intensificado la fiscalización en regiones estratégicas como Cusco, Junín, Piura, Puno, San Martín y Tumbes.
Recientemente, un operativo conjunto permitió la intervención de 257 extranjeros, detectando a siete ciudadanos en situación migratoria irregular. Estos individuos han sido puestos a disposición de las autoridades policiales para el inicio de los procesos sancionadores correspondientes por vulnerar la ley migratoria nacional.











