
El líder de Juntos por el Perú respalda movilizaciones callejeras y anuncia una colecta pública para financiar recursos de nulidad, mientras sectores críticos advierten un intento de prolongar la incertidumbre.
En una jornada marcada por la alta polarización política y la estrecha diferencia en el tramo final del escrutinio oficial, el panorama de la segunda vuelta presidencial ingresó a un terreno de abierta confrontación legal. Este viernes 12 de junio, el postulado de Juntos por el Perú (JPP), Roberto Sánchez, ofreció una conferencia de prensa en la sede central de su partido para fijar una postura confrontacional frente al avance del conteo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que actualmente perfila una ligera ventaja a favor de la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori.
Ante el adverso avance de las cifras preliminares, Sánchez pateó el tablero electoral al proponer públicamente un reconteo total de los votos emitidos a nivel nacional. Asimismo, confirmó que su agrupación viene impulsando activamente diversos pedidos de nulidad de actas ante los jurados electorales especiales, una medida que ha recibido severas críticas por parte de sectores opositores, quienes señalan que estos recursos se presentan en un momento donde los plazos legales regulares habrían expirado, buscando dilatar el desenlace de los comicios.
El desafío a Fuerza Popular
Durante su intervención, el dirigente de JPP evitó calificar el proceso como un fraude consumado, pero insistió en que la paridad del resultado obliga a las autoridades y a los contendientes a someter el sistema a una revisión exhaustiva para garantizar la paz social. En ese sentido, lanzó un emplazamiento directo a la lideresa del fujimorismo.
“Es por ello que, en este contexto, yo le propongo que conjuntamente solicitemos, en el marco del debido proceso, la institucionalidad del proceso electoral y los observadores internacionales, que hagamos una revisión exhaustiva, un reconteo de todo este proceso. Yo invito a la señora Keiko Fujimori a que demos ese legado de transparencia, certeza, cero controversias y democracia. Hagámoslo por el Perú”, manifestó Sánchez.
Colecta pública y presión en las calles
Para viabilizar la estrategia jurídica de su partido, Sánchez anunció una medida inédita: la convocatoria a una colecta pública nacional. El objetivo de esta recaudación de fondos será financiar el pago de las tasas administrativas requeridas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para la tramitación de cada uno de los recursos de nulidad interpuestos por los personeros de JPP.
Paralelamente a la vía legal, el político respaldó de forma abierta las movilizaciones ciudadanas que sus simpatizantes vienen replicando en diversos puntos de la capital, argumentando que la defensa del voto popular también se ejerce en el espacio público, siempre que se mantenga dentro de los cauces democráticos.
Un país dividido en mitades exactas
Hacia el final de la conferencia, el representante de Juntos por el Perú ensayó un análisis sociopolítico sobre el diseño del electorado actual, reconociendo implícitamente la validez del llamado al consenso que hiciera su contendiente, aunque remarcando la resistencia de una mitad del país frente al fujimorismo.
- El bloque del rechazo: “Nueve millones de peruanos han dicho: ‘Fuerza Popular, no’; es una realidad", apuntó Sánchez.
- El equilibrio de fuerzas: "También podemos decir que nueve millones están allá y nueve millones están acá", añadió para graficar el empate técnico estructural.
- Aceptación del diálogo: Finalmente, concedió que la candidata de Fuerza Popular acierta al convocar a un espacio de concertación, supeditando dicho escenario al "respeto sacrosanto de la legitimidad y la transparencia de este proceso”.











