
La autoridad sanitaria declaró la emergencia por 90 días para reforzar la vigilancia epidemiológica. Especialistas descartan que la comercialización de carne de ave y huevos se vea afectada, garantizando que el virus no ingresa a la cadena alimentaria.
La reciente declaratoria de emergencia sanitaria por influenza aviar en el territorio peruano ha encendido las alarmas entre los productores avícolas y los padres de familia. Sin embargo, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) salió al frente para llevar tranquilidad a los hogares, aclarando cuáles son los alcances reales de esta medida preventiva y el verdadero nivel de riesgo para los consumidores de pollo y huevo.
En diálogo con Epicentro TV, Mario Bonifaz, director de Sanidad Animal de Senasa, explicó que la declaratoria de emergencia no responde a un escenario fuera de control. Por el contrario, se trata de una acción estratégica destinada a agilizar los recursos, fortalecer el monitoreo y acelerar la respuesta del Estado ante cualquier sospecha de contagio.
El origen de la medida se dio tras el análisis de una muestra recogida el pasado 6 de julio, cuyo resultado positivo al día siguiente obligó a activar de inmediato los protocolos de bioseguridad.
Cero riesgo en la mesa: Aves enfermas no se comercializan
Una de las mayores preocupaciones de las amas de casa es la posibilidad de adquirir productos contaminados en los mercados. Ante esto, el director de Sanidad Animal fue categórico al descartar por completo este escenario:
"Estas aves son destruidas, se realiza un sacrificio sanitario con todas las condiciones", enfatizó Bonifaz, garantizando que ningún ejemplar sospechoso o infectado logra ingresar a la cadena de distribución y consumo humano.
Casos focalizados bajo estricto control
A la fecha, el Senasa mantiene un registro controlado de la presencia de la enfermedad en el país, diferenciando claramente el ámbito comercial del doméstico y el silvestre:
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Aves de corral: Se han detectado únicamente dos casos. El primero motivó la declaratoria de emergencia, mientras que el segundo se identificó en una crianza no industrial de aproximadamente 600 patos en el distrito limeño de Carabayllo. En ambos puntos ya se aplicó el despoblamiento sanitario (sacrificio) y la desinfección total de los predios.
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Aves silvestres: Se reportan 15 casos confirmados, principalmente en el litoral costero. Las autoridades recordaron que la circulación de este virus está fuertemente asociada a las rutas migratorias de diversas especies y factores climáticos que han afectado a Latinoamérica entre 2025 y 2026.
Medidas de prevención por 90 días
La declaratoria de emergencia sanitaria tendrá una vigencia de 90 días a nivel nacional. El objetivo principal es evitar a toda costa que el virus salte de la fauna silvestre a las granjas comerciales, lo cual sí pondría en riesgo la seguridad alimentaria y la producción avícola del país.
Senasa informó que, si no se registran nuevos brotes en un lapso de 30 a 40 días, se iniciarán los estudios técnicos para que el Perú recupere su estatus de zona libre de influenza aviar.
Finalmente, se exhortó a la población y a los veraneantes a no manipular, acercarse ni alimentar a aves silvestres en las playas, ya que el contacto humano es uno de los principales vehículos de dispersión del virus hacia las crianzas domésticas.











