
Mons. Marco Antonio Cortez Lara participó en la visita Ad Limina Apostolorum junto al episcopado peruano. El encuentro fortalece los lazos de la iglesia local con la Santa Sede de cara a la próxima llegada del Pontífice al Perú.
En un acontecimiento de profunda relevancia espiritual para el sur del país, el obispo de la Diócesis de Tacna y Moquegua, Mons. Marco Antonio Cortez Lara, sostuvo un encuentro privado con el Papa León XIV. La reunión se dio en el marco de la visita Ad Limina Apostolorum, la peregrinación obligatoria que realizan los obispos de todo el mundo a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo para informar sobre el estado de sus jurisdicciones.
Este "tiempo de gracia", como lo han definido las autoridades eclesiásticas, no solo refuerza la unidad de la Iglesia peruana con el sucesor de Pedro, sino que marca el inicio del camino espiritual hacia la próxima visita apostólica del Santo Padre al Perú.
Una Iglesia viva y enviada
Durante las sesiones de trabajo en el Vaticano, Mons. Cortez Lara compartió la realidad pastoral, los desafíos sociales y los logros de la fe en las regiones de Tacna y Moquegua. La visita subraya la identidad de una Iglesia que se reconoce "viva, unida y enviada", reafirmando el compromiso evangelizador en las zonas de frontera y las comunidades altoandinas.
PREPARATIVOS PARA LA LLEGADA DEL PONTÍFICE
Desde la Diócesis se ha extendido un llamado a la feligresía para prepararse espiritualmente ante la futura presencia del Papa León XIV en suelo peruano. "Disponer el corazón" es la consigna para que este evento fortalezca la coherencia evangélica y renueve la esperanza en un contexto nacional que demanda unidad.
"Que este tiempo sea para todos una llamada a volver a Cristo y a ser auténticos testigos de esperanza en medio de nuestro pueblo", se lee en el mensaje difundido por la institución religiosa tras el encuentro en Roma.











